Ocho latidos, un solo corazón. El eco de nuestra identidad.
E l corazón de Canarias no late en un sólo punto, sino que siempre resuena al unísono en ocho islas diferentes, unidas por la inmensidad de nuestro Atlántico. Hay días como este que acaba de pasar, el 30 de mayo, en que esa sintonía se siente más fuerte si cabe, más vívida, mientras el viento alisio nos recuerda con su caricia fresca, que somos hijos de una tierra con única cultura, historia y hogar. Dicen que el corazón de un canario no cabe en una sola isla, que se expande, como una malagueña que empieza en un rincón y termina abrazando el archipiélago entero. Ser canaria es entender que nuestra identidad es un mosaico vivo: nuestra indumentaria, nuestra gastronomía, nuestra música, nuestra forma de celebrar y de compartir juntos como pueblo. Al cerrar los ojos, escucho el repiqueteo de las chácaras y el alma del timple entrelazándose con la guitarra, la bandurria y el laúd; instrumentos que, al igual que nuestra gente, cuentan historias de resistencia y alegría. Com...